Un día común para una chica común. Este es el atuendo que la
rutina me obligó a tomar, adaptado al gusto y capricho de mis instintos
profundos que luchan por sobrevivir a las masas que visten el mismo tono de
gris.
Camisa de rayas, pantalón negro y taconazos. Esta es mi
versión del disfraz de oficina convencional, agradeciendo que mi código de
vestuario en el trabajo no sea tan estricto. Sin embargo no es imposible mostrar rastros de individualidad entre
uniformes y tendencias masivas. Sólo no olvidemos lo importante que es el
vestuario para expresar, aún entre cuatro paredes y dogmas estrictos, siempre
hay detalles que ayudan a destacar.
A typical day for an ordinary girl. This is the outfit that routine forced me to take, adapted to the taste and fancy of my deepest instincts struggling to survive the masses who wear the same shade of gray.
Striped shirt, black pants and heels. This is my version of my conventional office disguise, thanking that my dress code at work is not as strict. However it is not impossible to show traces of individuality between uniform and massive trends. Just do not forget how important it is to express your wardrobe, even within four walls and strict dogmas, there are always details that help to highlight.
So, what do you do to scape from dresscodes? How do you fight for individuality when you dress?
Así que, ¿qué hacer para escaparse de dresscodes? ¿Cómo luchar por la individualidad cuando te vistes?